Una oportunidad para conocer este arte de geometría, forma, atributos y colores, de la mano del Lama Losang SamtenLama Losang, enseña hace 30 años, obtuvo el más alto nivel de estudios budistas y fue asistente de Su Santidad el Dalai Lama, en India, hasta 1988, cuando se mudó a Philadelphia, en Estados Unidos. Desde entonces ha creado mandalas de arena, en museos, colegios, universidades de Canadá, México y Europa.

Mandala es una palabra sánscrita que significa círculo, totalidad. Este arquetipo, pertenece a la Tradición budista,  inscripto en el inconsciente de la humanidad, como símbolo de armonía, orden y bienestar. Se originaron en India, hace miles de años, como un apoyo, para ciertas prácticas avanzadas de meditación y luego se extendió hacia Tibet, China, Corea y Japón. Pueden ser pintados, de arena coloreada o modelos tridimensionales.

  • Antes de comenzar la práctica, se pide permiso a la Madre Tierra, la Pachamama, Tara Blanca o Tara Verde, invocación también compartida con los pueblos Originarios.
  • La orientación es hacia el Este o hacia la puerta de entrada del lugar.
  • La primera línea, es de Este a Oeste, y la segunda linea, de Sur a Norte. Así se definen los pilares del mandala.
  • Se dibuja un circulo y luego ocho líneas, por lo menos, que representan el Noble Óctuple Sendero, que se dividen en lineas comunes y lineas de sabiduría.

Si lo hacemos en la arena, al concluir la obra, se recoge en un jarrón, y se arroja al mar o corriente de un río, para que su influencia espiritual se difunda ampliamente. Es una ceremonia que muestra lo transitorio y cambiante de todas las cosas.

Para hacer un mandala tienes que duplicarte, espejarte voltear, fusionarte, una y otra vez, hasta ser estrella, flor, mandala.